La escuela Infantil de Madrid Alaria Aravaca aprovecha su Aula Forestal para recibir a padres y abuelos

La escuela especializada en 0 a 6 años Alaria Aravaca aprovecha su Aula Forestal para recibir a padres y abuelos. De esta manera, combina el aprendizaje al aire libre y los vínculos emocionales para potenciar el desarrollo cerebral y social de los alumnos.
Niños sonriendo y jugando al ajedrez gigante en la escuela infantil Alaria International Nursery Schools, kindergarten in Aravaca, Madrid.
En Alaria Aravaca, acompañamos a los niños durante toda la etapa infantil (0-6 años) fomentando un aprendizaje neuro-sensorial basado en la naturaleza, la exploración y la experiencia directa. Gracias a nuestros amplios jardines y Aula Forestal, los pequeños desarrollan habilidades cognitivas, motoras y sociales mientras descubren el mundo que les rodea. Además, encuentros como la Semana de los Abuelo o los Talleres Forestales refuerzan el apego, los vínculos familiares y el bienestar emocional, combinando la importancia del aprendizaje al aire libre con la seguridad afectiva que necesitan para un desarrollo cerebral óptimo.
Alaria Aravaca tiene un espacio privilegiado y natural, donde el aprendizaje se expande más allá del aula y encuentra su sentido en la experiencia directa, estimulando su desarrollo cerebral y emocional en los años de mayor construcción de redes neuronales.
Ya hace tres años que inauguramos nuestra Aula Forestal en Alaria Aravaca, un espacio vivo que ha ido evolucionando gracias a la cocreación entre los niños y el equipo educativo. No es solo un lugar, sino una forma de aprender: más libre, más sensorial, más conectada con el entorno.
Gracias a la neurociencia aplicada a la infancia, sabemos que el aprendizaje activo y sensorial, combinado con el contacto con la naturaleza, potencia las conexiones neuronales, mejora la concentración, la memoria y la capacidad de resolución de problemas, y favorece la autorregulación emocional.
Nuestro objetivo es claro: estimular y desarrollar las inteligencias múltiples a través de la experiencia natural, permitiendo que los niños aprendan desde la vivencia, el descubrimiento y la curiosidad.
🌸 Talleres en familia: aprender juntos
Este entorno nos permite abrir la escuela a las familias y compartir con ellas momentos de aprendizaje. A lo largo del curso organizamos talleres forestales en los que padres, madres y niños participan juntos, reforzando el vínculo afectivo, que también es esencial para el desarrollo cerebral. Durante marzo, con la llegada de la Primavera, hemos realizado dos talleres muy especiales:
- Transformación de una botella de plástico en una veleta, trabajando la creatividad, la observación y el reciclaje.
- Plantación de vegetales y hortalizas, que ahora cuidamos con ilusión… ¡y que con un poco de suerte acabaremos probando!
Pequeños gestos que conectan a los niños con la naturaleza y les enseñan que todo tiene un ciclo, un cuidado y un propósito.
👵🌼 La Semana de los Abuelos: raíces que abrazan
La última semana de marzo celebramos la Semana de los Abuelos. Durante estos días, los abuelos entran en el aula y comparten una mañana con sus nietos y compañeros, dando juntos la bienvenida a la primavera. Este encuentro combina dos estímulos clave para el desarrollo infantil:
- El vínculo afectivo y seguro con figuras importantes, reforzando la confianza y la regulación emocional.
- El aprendizaje en la naturaleza, disfrutando del aire libre, el contacto con el entorno y la exposición a luz natural, lo que mejora la atención y la memoria.
Porque pocas cosas son tan poderosas como aprender rodeado de naturaleza y de quienes más nos quieren.
🌱 Cultivar hoy lo que crecerá mañana
En Alaria Aravaca no entendemos la Educación sin emoción, sin experiencia y sin conexión con el entorno. Cada actividad, taller y espacio están pensados para acompañar a los niños en su desarrollo integral: cognitivo, emocional y social.
La naturaleza no es solo un recurso educativo: es una maestra silenciosa que enseña paciencia, respeto, curiosidad y asombro, mientras fortalece conexiones neuronales y hábitos saludables.
Y así, poco a poco, sembrando experiencias, vemos crecer algo mucho más importante que plantas:
niños seguros, curiosos y felices.






















