Salud visual: consejos para proteger los ojos de los niños en verano es fundamental
Como responsables de niños pequeños, no debemos dejar pasar la advertencia sobre las luces que dañan los ojos de los niños: la luz solar y la luz azul de los móviles y tablets. “Estamos muy concienciados de que a los niños hay que echarles crema para proteger su piel, porque es más fina y delicada que la nuestra, pero es que los ojos también son tejido sensible y en las mismas condiciones que el resto de la piel, por lo que todos los niños deberían llevar gafas para proteger sus ojos de la luz solar y solo un 6% lo hace -explica la optometristas Elvira Jiménez-. Cuantos más pequeños son, mayor es el daño ya que tienen la pupila más grande y el número de melanocitos es menor. “Por lo tanto, sus ojos son como una ventana abierta de par en par y sin protección alguna”.
El mismo problema tienen a la hora de ponerles una pantalla delante, que emite luz azul, la previa a la ultravioleta, dos de las luces más perjudiciales para la retina. Como indicó la experta Optometrista Elvira Jimenez, el exceso de la luz azul en los niños provoca problemas visuales y estos a su vez pueden acarrear las siguientes consecuencias:
- Fatiga y estrés visual.
- Alteración de los ritmos circianos, con dificultades para dormir o permanecer dormido.
- Aumento de la miopía y el riesgo de enfermedades retinianas.
Ojos irritados por el cloro
Para mantener el agua de la piscina limpia, se emplean distintos compuestos químicos como el cloro, el bromo y el ozono que pueden irritar tus ojos y en algunas ocasiones producir conjuntivitis.
- Gafas de agua. Sobre todo, en los más pequeños, que nunca quieren salir del agua. Una medida fácil es asegurarse de que tu hijo usa gafas de natación con un ajuste adecuado.
- Gafas de sol. Si tu hijo normalmente usa gafas graduadas, busca la posibilidad de comprar un par de gafas con protección contra los rayos UV y su graduación. Los niños deben usar gafas de sol siempre que están alrededor de una piscina para proteger sus ojos de la sobreexposición a los rayos UV y de la incomodidad de la luz intensa.
- Hidrratación. Mantén la película del ojo saludable tomando por lo menos 10 vasos de agua en los días que van a nadar.
- Evita que los niños se froten los ojos en la piscina, o al salir de ella
Si tras la natación, el niño se queja de picor, ojos rojos y visión borrosa, aquí tienes algunos consejos para aliviar los síntomas de la exposición al cloro:
- 1- Enjuaga los ojos con suero fisiológico.
- 2- Aplica gotas humectantes para los ojos (esto ayuda a restaurar la producción normal de lágrimas).
- 3- Usa compresas frías para un alivio rápido
- 4- Evita que los niños se froten los ojos al salir de la piscina
Los peques pueden experimentar picor y una sensación de sequedad que, por lo general, suelen ser de una intensidad leve y desaparecer poco tiempo después de salir de la piscina. Si las molestias persisten o si tu hijo tiene secreción ocular (legañas), es necesario acudir a un oftalmólogo para determinar si existe o no una infección ocular.
¿Es conjuntivitis?
Los cambios que produce el cloro en la córnea unido a los que puede provocar frotarse los ojos y a una disminución de las defensas naturales del ojo, debido a la profunda limpieza que las baños prolongados en la piscina provocan en nuestros ojos, pueden favorecer la aparición de conjuntivitis. Esta afección puede ocurrir en uno o ambos ojos, llevando a síntomas como irritación, enrojecimiento, visión borrosa, picazón, ardor, lagrimeo excesivo, párpados hinchados, sensibilidad a la luz y secreción.





















