Atragantamientos en niños: los alimentos más peligrosos

Los atragantamientos en niños es una de las cosas que más teme cualquier padre. Todos nos hemos atragantado alguna vez, incluso hasta con nuestra propia saliva o un poco de agua pero los niños lo hacen con más frecuencia ya que aún no tienen aún todos los dientes o son muy pequeños, el proceso de la masticación está poco afianzado y su reflejo de deglución es aún muy inmaduro.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, no reviste mayor importancia ya que con un simple esfuerzo consiguen que el trozo que se les ha atascado pase por la garganta o lo echan sin que suponga un trauma para ellos. Eso es así, como decimos, en la mayoría de las ocasiones pero, por desgracia, hay otra veces que puede acabar en tragedia por eso es tan importante que aprendan a masticar bien, que no se metan trozos que no pueden gestionar, que no se distraigan o jueguen mientras comen y, sobre todo, evitar ciertos alimentos hasta que sepan masticar correctamente.

Los alimentos que más atragamientos producen

  1. Frutos secos
    Los frutos son el alimento que más atragantamientos producen.Los frutos secos son, con diferencia los causantes de atragantamientos más frecuentes en niños pero ¿cuál es la diferencia con el resto de alimentos? Casi cualquier tipo de comida se hincha pero después se deshace al entrar en un medio húmedo, sin embargo los frutos secos se hinchan hasta 5 veces su tamaño pero no se deshacen. Los frutos secos son muy saludables, pero conviene esperar hasta pasados los cinco años, que el niño pueda masticarlos adecuadamente.
  2. Globos
    Aunque los globos de goma no son alimentos, tanto el globo entero como un trozo de goma pueden llegar con facilidad a la boca del niño, y al aspirar lo arrastra hacia el interior de la vía respiratoria de modo que si intenta llorar o respirar no puede porque se está ahogando y, cuanto más intenta respirar, más hacia dentro se mete el globo por la garganta.
  3. Las salchichas
    En Estados Unidos un 20% de las muertes accidentales por asfixia, de niños menores de 10 años, es debido a un perrito caliente. Por su forma cilíndrica y del mismo tamaño de las vías respiratorias, las salchichas se atascan con gran facilidad en la hipofaringe de un niño y ocluyen completamente las vías respiratorias. Pero eso no significa que podamos dárselas a los niños, simplemente hay que evitar cortarlas en rodajas o que las coman a bocados, hay que cortarlas a lo largo y luego en trocitos.
  4. Caramelos
    Los caramelos duros y gominolas crean tapones con facilidad en las vías aérea infantil y no se deshacen en un ambiente húmedo por lo que pueden bloquear las vías respiratorias.
  5. Uvas
    Las uvas, por su forma, son la tercera causa más común en incidentes de atragantamiento después de las salchichas y los caramelos. Para evitarlo sólo hay que cortarlas en trocitos aptos para su boca o tiras alargadas. Su superficie suave les permite bloquear por completo las vías y dificultan la extracción si no se tienen herramientas especiales. Lo mismo pasa con frutos de forma y tamaño similar como las aceitunas y cerezas que, además, tienen huesos muy traicioneros y provocan muchos atragantamientos y ahogamientos.
  6. Zanahorias crudas
    Las palomitas son el alimento que más atragantamientos producen?Las zanahorias crudas son unos de los alimentos que los menores de 1 año se suelen atragantar. Al igual que las salchichas, las zanahorias hay que cortarlas a lo largo y asegurarnos de que el niño va a ser capaz de masticarlas y, si no lo tenemos claro, es mejor dárselas cocinadas y blanditas.
  7. Manzanas
    Las manzanas son unas de las frutas con las que más se atragantan los niños. porque es dura pero su piel es suave, por lo que no es fácil de masticar.
  8. Palomitas de maíz:
    Las palomitas de maíz es otro de los snacks más peligrosos a la hora de hablar de atragantamientos ya no solo en niños sino también en adultos porque se parten en trocitos que arañan la garganta y es fácil que se queden atascados en la boca y la garganta.
  9. Jamón serrano:
    Por las composición hebrosa y las vetas de grasa, el jamón puede suponer un peligro si el niño no lo mastica bien. Si bien no está recomendado dárselo a los menores de dos años, por ser carne cruda, una vez que lo hagamos es conveniente dárselo en trocitos pequeñitos sin grasa.

Cómo actuar si se produce atragantamientos

La Asociación Española de Pediatría, en su guía online de seguridad para familias  recomienda que lo primero que hya que hacer es intentar que el niño tosa con fuerza para procurar que el alimento (u objeto atascado) salga por si solo. Si no conseguimos que salga habría que  mirar dentro de la boca por si el objeto está visible y podemos sacarlo con cuidado de no empujarlo hacia dentro. Si no se ve nada en la boca o no se puede extraer, hay que dar cinco golpes con el talón de la mano en la parte alta de la espalda, entre los omóplatos.

Y si sigue sin expulsarlo hay que coger al niño, si es menor de 1 año, darle la vuelta y realizar cinco compresiones torácicas en el centro del pecho, justo debajo de la línea que une ambos pezones. Si tiene más de un año hay que realizar la maniobra de Heimlich: cinco compresiones abdominales en la boca del estómago. Este ciclo debe repetirse tantas veces como sea necesario, hasta que el niño expulse el objeto, respire mejor o pierda la conciencia. Si no funciona y el niño queda inconsciente, hay que llamar al 112 si es que no se había hecho antes y, si respira, dejarle tumbado al niño de costado vigilando que no deje de respirar y, si no respira,  intentar una maniobra de reanimación.

También la Fundación Española del Corazón explica en dos vídeos estas maniobras en lactantes y en niños mayores de 1 año: